jueves, 19 de junio de 2014

Devenires de una pareja de Cigüeñas

Estos son los devenires de una pareja de Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia) que desde hace algunos años ha escogido el municipio de Marina de Cudeyo para establecer su lugar de anidamiento, en concreto en entorno de las Marismas del Conde con sus praderías, marismas y zonas pantanosas que hacen de este lugar zona propicia en la búsqueda de alimento para sacar adelante una prole.

El primer lugar de anidamiento que escogieron fue una torre de media tensión no muy lejos del colegio público de dicho municipio. No se por qué, la verdad, pero los encargados del mantenimiento de estas líneas consideraron que este nido era un peligro y decidieron quitarlo.

El instinto es fuerte y un año más mis hermanas las Cigüeñas decidieron reconstruir su nido en el mismo lugar y una vez más fue destruido antes de que lo acabaran y para poner fin a esta insistencia los encargados del mantenimiento de estas lineas pusieron esos artefactos semejantes a "paraguas sin tela" en esa torre ... ya no hay posibilidad de que el nido se vuelva a construir.



La torre de antiguo anidamiento hoy en día





Fotografías del entorno que rodea la zona donde ubican su nido


Pero hete aquí que la pareja de hermanas Cigüeñas no ceja en su empeño en construir el nido en este entorno y para "huevos" los suyos (valga la similitud). han hecho el nido en un poste de la luz que está a no más de 100 mts. del poste de media tensión donde lo hacía años atras. 

Han sacado adelante a dos pollos, que ya son algo más que Cigüeñatos, y que ayer por la tarde pude observar durante un buen rato en su nido, ejercitando las alas y acicalándose el plumaje en preparación a su futuro abandono del nido.


Su nuevo nido









Los Cigüeñatos en su casa


También pude observar en la zona a una de las parejas de Alcaudón Dorsirrojo (Lanius collurio) y varios ejemplares de Paloma Torcaz (Columba palumbus) campeando entre los primeros brotes de maíz.









Alcaudones Dorsirrojos (Macho y hembra)









Palomas Torcaces


Esto de la destrucción de nidos y demás hábitats de los animales es una tontuna que últimamente está siendo puesta muy en práctica por el ser humano, sobre todo en este país en el que a la mayoría de sus habitantes parece molestarles todo lo que concierne al respeto por la Naturaleza. En esta ocasión mis hermanas las Cigüeñas han ganado 1-0 ... a ver qué pasa el año que viene, porque seguro que a alguien le molestará el nido.

Para terminar pongo un vídeo de estos Cigüeñatos acicalándose el plumaje, preparándose para afrontar un, espero. prometedor futuro.





Todas las fotos y vídeos han sido tomado con mi nueva Panasonic Lumix DMC FZ72, que con su zoom permite captar imágenes de elementos muy lejanos sin necesidad de causar molestias a lo que fotografías o filmas.

Un saludo y gracias por seguir mi blog



sábado, 14 de junio de 2014

Una ruta por el Valle de Tosande (Palencia)

Hace muchos años (concretamente 21) hacía cada fin de semana un recorrido entre Santander y Guardo (Palencia). En este recorrido un punto situado entre Cervera de Pisuerga y mi destino me llamaba especialmente la atención. A un lado de la carretera me quedaban las estepas cerealistas clásicas de las tierras castellanas y a otro, a tiro de piedra, los primeros altos de la Montaña Palentina. La carretera era la frontera, todo cambiaba según miraras a un lado o a otro de ésta ... no más de 15 metros separan dos aspectos de biodiversidad totalmente distintos.

"Un día tengo que venir a investigar esta zona montañosa" me decía una y otra vez cada vez que pasaba por allí. Ese deseo se cumple años después y a pesar de que había oído hablar de este lugar no sabía tiempo atrás que se llamaba Valle de Tosande.

Allí quedamos en encontrarnos por el camino el pasado domingo día 8 de Junio con nuestros buenos amigos Luis C. Herrero (blog "Naturaleza de la Valdavia", que vino acompañado de su mujer Ana) y Juanmi y Tere (blog "OjoLince y Sra."). Llegados al parking del que parte la ruta, por cierto muy bien señalizada con la cartelería que allí han puesto (como cambian los tiempos, hace 21 años estas "infraestructuras" ni existían) iniciamos mi mujer, mis hijos y yo el camino que conduce al valle.



Mi mujer y mis niños inician el camino


El inicio es prometedor, característico de estas zonas de la Montaña Palentina donde aun no han llegado los ensilados de plástico, el abono líquido natural o químico, los herbicidas y demás prácticas "sostenibles" con las que ganaderos y agricultores "cuidan" los espacios naturales que tanto "miman" amparados por nuestras sensibles, preocupadas y trabajadoras administraciones en lo que a la conservación de estos espacios se refiere.

Por suerte estas praderías rebosan aun vida con incontables especies botánicas y entomológicas .... da gusto.





Imágenes del inicio del recorrido



Pasados unos centenares de metros es aspecto del paisaje va cambiando. Aparecen los Espinos Albares (Crataegus monogyma), algunas especies del género Sálix (sauces), las Escobas (Cytisus scoparius) y robles y encinas de pequeño porte entre otras especies arbóreas y de plantas que crecen en las peñas calizas que hay a ambos lados del estrecho camino que conduce al valle.

Encontramos los restos de una hembra de Ciervo Común (Cervus elaphus) quizás cazada por nuestro hermano lobo y de cuyas sobras habrán dado cuenta también otros habitantes de estos espacios (zorros, tejones, cuervos, ...,etc.) que se vuelven carroñeros si la situación así lo requiere y es que en la Naturaleza nada se desaprovecha.





Restos de la cierva



Mi hijo Rodrigo no pierde comba fotografiando lo que ve (mariposas, insectos, plantas, ...). Está cogiendo gusto a esto de la cámara que le he dado : mi vieja y querida Canon EOS 1100 con un objetivo Sigma APO 70-300.

No tardará mucho en desplazarme como podremos ver al final de esta entrada con unas fotos que sacó y que me ha dejado para ponerlas aquí. Ha tardado dos días en empezar a manejar lo que yo tarde en dos meses ... los chavales de hoy están "computerizados" y "tecnificados".



Mi hijo Rodrigo fotografiando una mariposa



Encontramos por el camino varios rastros de mamíferos que allí habitan, principalmente excrementos de señalización. Curiosamente entre los vistos predominaron más los de Marta (Martes martes) aunque también encontramos alguno de Zorro (Vulpes vulpes) y uno de Gato Montés (Felis silvestris).



Excrementos de zorro



A medio camino nos encontramos todos y continuamos andando hasta el valle, que se abría frente a nosotros de una manera imponente. Aquí decidimos descansar y comer.





Imágenes del Valle de Tosande



Hora de comer, a la sombra de un Espino Albar


Buitres Leonados (Gyps fulvus) y Cuervos (Corvus corax) sobrevolaban el valle. Alguno de esos buitres bajó a tierra para vacilar a unos mastines que andaban por la zona, en concreto a uno que estaba cojo y parecía un poco enfermo. Pensándolo bien ... ¿vacilar?, ¿o comprobar?.





Buitre Leonado



Como en los desiertos del Far West



Después de comer decidimos iniciar camino a la Tejera de Tosande. Comenzamos una ascensión un tanto complicada siguiendo una senda que discurre por un maravilloso hayedo.





Entre hayas


Peculiar subida a tramos con unas rústicas escaleras de madera en la que se pueden encontrar bancos para descansar todo aquel que lo precise. Alguna vez ya hicimos uso de ellos, desde luego.

Al cabo de un rato de subida comenzamos a vislumbrar los primeros Tejos (Taxus bacatta) entre las haya; son ejemplares jóvenes de porte medio. A medida que avanzamos ya van apareciendo Tejos de mayor porte, centenarios y alguno posiblemente milenario.












Este árbol, de lento crecimiento, fue mágico para celtas y germanos utilizado en gran cantidad de ritos por sus druidas. Según cuenta el historiador romano Estrabón los antiguos cántabros que lucharon contra los romanos se suicidaban tomando un brebaje de semillas de tejo, que siempre llevaban consigo, antes que caer prisioneros y convertirse en esclavos del imperio y es que todos sus órganos, excepto su rojo fruto, son extremedamente tóxicos (raíces, ramas, hojas, semillas ...).

Práctica la del suicidio no solo exclusiva de los cántabros, pues tribus germanas y belgas que se enfrentaron a este imperio ponían en práctica este rito del suicidio tomando Tejo antes que rendirse.

Este concepto sagrado del árbol lo tomó también la iglesia (sobre todo en Inglaterra, gales y la Bretaña francesa), dado que la tradición consideraba que el Tejo espantaba al díablo de ahí su presencia en ermitas, iglesias y cementerios.

Salimos de la tejera y llegamos al Mirador de las Cruces desde el que se puede disfrutar de unas excelentes vistas del entorno. Para muestra un botón. 






Foto de familia de todos los componentes de la salida. 
(Facilitada por mis amigos Juanmi y Tere)


Después de un buen rato disfrutando de las maravillosas vistas iniciamos el descenso, el camino de retorno.




Mis amigos Juanmi y Tere y mi mujer Inma. (Foto de mi amigo Luis) 





¿Y que decir en cuanto a observaciones de fauna durante todo el trayecto?.

En referencia a los mamíferos, los detallados al principio gracias a los excrementos de marcaje territorial que dejaban en la senda así como un ejemplar de Corzo (Capreolus capreolus) que se cruzó frente a nosotros al principio de jornada.

En cuanto a las aves no es que se vieran muchas dada la densidad del arbolado y arbustaje que nos rodeaba, pero los reclamos y cantos de diferentes especies llenaban el entono. Ademas de los buitres y cuervos detallados anteriormente que recuerde se vio u oyó al Escribano Montesino (Emberiza cia), Escribano Cerillo (Emberiza citrinella), Alcaudón Real con pollos volanderos (Lanius excubitor), Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli), el omnipresente Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs), posible Curruca Zarcera (Sylvia communis), Arrendajo (Garrulus glandarius), Aguila Real (aquila chrysetos), Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla) .... seguro que alguno se me queda en en tintero.



Escribano Montesino



Escribano Cerillo


Los reptiles también se dejaron ver durante el trayecto. Pudimos observar Lagarto Verde (Lacerta viridis), Lagarto Ocelado (Lacerta lepida) y Lagartija Roquera (Podarcis muralis).




Lagartija Roquera (Foto de mi amigo Luis)



Juvenil de Lagarto Verde (Foto de mi amigo Luis)



Por decenas se podían contar los insectos observados, ya fuesen Himenópteros, Lepidópteros, Coleópteros, ...., la Montaña Palentina es un tesoro de la biosfera en cuanto a estas especies. Para este apartado mi hijo Rodrigo me ha proporcionado algunas de sus fotos ... por cierto, en breve abrirá su propio blog.



Ortiguera - Aglais urticae (Foto de mi hijo Rodrigo)



¿¿Perlada alpina - Boloria pales ?? (Foto de mi hujo Rodrigo)



Doncella de los Cardos o Doncella Mayor (Foto de mi hijo Rodrigo)



Puntaanranjada Meridional - Anthocharis euphenoides. (Foto de mi amigo Luis)



Libelloides coccajus (Foto de mi hijo Rodrigo)



Lysandra sp (Foto de mi hijo Rodrigo)



Blanca del Majuelo - Aporia crataegi (Foto de mi hijo Rodrigo)



Caballito del Diablo (Foto de mi hijo Rodrigo)



Y en cuanto a anfibios .... no muy lejos del aparcamiento hay un abrevadero y una charca de considerable tamaño, donde Rana Común (Pelophylax perezi) y Tritón Palmeado (Lissotriton helveticus) comparten hábitat. 



Mi mujer y mis amigos Juanmi y Tere a la búsqueda de anfibios (Foto de mi amigo Luis)



Tritón Palmeado (Foto de mi hijo Rodrigo)


Llegada al aparcamiento. Fin de la jornada



Y aquí concluye esta narración, una jornada con estupendos amigos en este maravilloso entorno que me ha impresionado y el cual por fin conozco ... 21 años después.

Un saludo y gracias por seguir mi blog