martes, 19 de noviembre de 2013

Huellas y rastros por la Montaña Palentina. Segunda parte

Hola a tod@s :


En esta segunda entrada dedicada a las huellas y rastros encontrados en la Montaña Palentina haré hincapié en los mamíferos de porte grande, en concreto del Ciervo, Jabalí, Zorro, Lobo y Oso

Ciervo (Cervus elaphus). Se habla bastante de la gran abundancia de individuos que hay de esta especie en la Cordillera Cantábrica, pero ¿cómo son?. Debido a que "nuestras queridas administraciones" no ven al Ciervo de otra manera que no sea "dinero" (como todo) se dan permisos de caza para los privilegiados económicamente (pues se han de pagar auténticos pastizales por acceder a ellas) y de esta manera los "señoritos" se cepillen al ciervo más vigoroso y que tiene las cuernas más vistosas, que por lo general va ligado al ciervo que mejor genética tiene.

¿Qué queda entonces para procrear?, pues machos menos vigorosos, de peor "calidad", demasiado jóvenes ... la especie, a pesar de su presunta abundancia, está en claro proceso de degradación genética. Veremos que pasa dentro de dos décadas si es que aun estamos por aquí.

En fin, vayamos a los rastros. Los excrementos de Ciervo tienen diferentes forma según se trate de machos o hembras. Encontramos en una ladera repleta de Cytisus Scoparius varios montones de excrementos de Ciervo, alargadas y con forma de "bellota". Se trataba de excrementos de varias hembras.



Excrementos de Ciervo hembra



Y en otro punto de la marcha encontramos más excrementos de Ciervo. Estos eran más redondeados, semi-cuadrados en forma de dado. Eran los excremento de un macho.





Excrementos de Ciervo macho



En un par de ocasiones también encontramos huellas. Alargadas y rectangulares, más grandes y estrechas que la del Jabalí (con las que se puede confundir) y con una característica muy peculiar : mientras que las huellas de Jabalí son planas las de Ciervo están como abombadas hacia los extremos, es decir, que desde la cresta de barro central del casco hacia cada uno de los laterales discurre oblícuo.





Huellas de Ciervo



Un árbol mostraba marcas que indicaban que el Ciervo se había alimentado de su corteza. En épocas complicadas, como por ejemplo en momentos de abundantes nevadas, esta especie hace uso de la corteza de los árboles como alimento.

El Ciervo carece de de incisivos superiores por lo que clava sus incisivos inferiores en la corteza y arrastra hacia arriba desgajando ésta.





Aspecto que presentaba el árbol en el que parte de la corteza 
estaba devorada por los Ciervos
Por cierto, el árbol en cuestión es un Acebo (Ilex aquifolium)



Jabalí (Sus scrofa). Otra de las especies de la que vimos numerosos rastros.

En varios puntos de la ruta tropezamos con huellas. Menos alargadas que las de Ciervo, de forma "cuadrada" y con la punta de la pezuña más redondeada que en este último. Es más fácil de distinguir cuando marca sus guardas o pezuñas secundarias, unas marcas que aparecen por detrás de la pezuña principal aunque en nuestro caso no se vieron.







Huellas de Jabalí



Otro de los rastros que encontramos y de manera muy abundante fueron sus "hozadas" en la tierra a la búsqueda de raíces y tubérculos. Las encontramos a las orillas de un sendero ...






.... o en los claros del bosque y praderías.





Por increíble que parezca todo lo que se ve en esta última foto son 
hozadas de Jabalí .... y yo saqué la foto sobre éllas


El primer golpe de vista cuando se ven prados con centenares de metros cuadrados levantados es el destrozo que uno o una familia de esta especie ha hecho en el terreno. Pero gracias a estos arados vivientes al devorar tubérculos y raíces de especies varias esto permite que crezca hierba en dichos espacios, algo muy provechoso para el ganado. No obstante los actuales ganaderos, al menos en este espacio que es Parque Natural, piden compensaciones a tales "destrozos" y lo pero es que se les pagan ... con dinero del contribuyente, o sea, nuestro.

En una ocasión encontramos sus excrementos. Redondeados y negruzcos, recordando un poco a los de Ciervo pero de mayor tamaño.





Excrementos de Jabalí



Una "baña", lugar donde el Jabalí se toma sus baños de barro para desparasitarse. Una vez finaliza su baño aprovecha las rocas y los árboles de alrededor para rascarse con el fin de quitarse el barro, buenos lugares para encontrar restos de pelaje. No todos los barros le valen al Jabalí para darse sus baños ya que al parecer los escoge con determinadas características.



"Baña" de Jabalí



Zorro (Vulpes vulpes). Una  huella encontrada junto a la de un Jabalí es la única prueba que encontramos de esta especie por cierto muy poco abundante por la zona de la Montaña Palentina debido a la presión cinegética a la que es sometido. Más pequeña y estilizada que la de un Lobo o incluso Perro con uña delanteras muy marcadas. 






Lobo (Canis lupus). Siento un cariño especial por esta especie, quizás por el injusto tratamiento al que está siendo sometido por parte de administraciones y ganaderos. Es aberrante ver los brutales "descastes" a los que nuestras administraciones, temiendo no se qué del gremio autoconsiderado ganadero (bueno, quizás si lo sepa : perder el sillón de debajo de su culo), somete a esta especie sin ton ni son y sin un estudio de impacto previo y es que una vez más queda patente que los asuntos medioambientales están solamente en mano de ineptos o cobardes. 

Nunca he tenido el placer de ver uno pero encontrar sus rastros me producen todo un "subidón" por saber que está ahí, en su hogar, donde nosotros somos los invasores porque no lo respetamos y doy gracias porque en nuestros cada vez menos espacios libres este auténtico tesoro de nuestra cada vez más castigada Naturaleza corre aun libre.

Encontramos una huella de pata delantera, un poco más alargada que la del Perro con las almohadillas más marcadas y talón en forma de corazón. El "volcancillo" de tierra que aparece entre sus almohadillas es muy picudo, más que en el Perro.

El tamaño de esta huella que encontramos era de 106 mm. de largo por 78 mm. de ancho, ejemplar adulto de buen porte.

Lo ideal sería haber encontrado un grupo de huellas siguiendo un rastro. Mientras que en un ejemplar de Perro la aparición de las huellas es totalmente aleatoria y deambulante dado que éste va olisqueando y marcando casi todo lo que se le pone por delante esté a un lado o a otro del camino o lugar que pise el rastro del Lobo es la mayoría de ocasiones una línea de huellas rectilínea y uniforme de paso al trote.
  






Huella de Lobo



También encontramos horas después un excremento viejo que presentaba una gran cantidad de pelo de Ciervo con pedazos de hueso, como se puede ver.

Los excrementos de Lobo son de unos 15 cm. de largo, de un olor insoportable tipo "carroña podrida" cuando son frescos y presenta a su alrededor abundancia de pelo del animal que hayan devorado (lo más habitual es que sea de Lobo o Jabalí, dado que estas dos especies son las que más aparecen en los estudios de sus excrementos) junto con restos de huesos. Tienen además un aspecto "retorcido" acompañados de bastante mucosa, algo necesario para poderlos expulsar sin que los restos de huesos de los que van acompañados les rasguen el ano. 





Heces de Lobo



Oso Pardo (Ursus arctos). El primer rastro que encontramos fue un pedazo de árbol caído desgajado. Esta suelo ser una práctica actual en el comportamiento del oso en su búsqueda de alimento en los restos de madera podrida en un intento de encontrar larvas de cerámbidos y ciervos volantes entre otros.



Tronco desgajado por un Oso



Rastros de dentelladas en un haya cercana a un camino, características de los machos señalando territorio.



Dentelladas en un haya



En un roble de gran porte también encontramos rastro de un Oso. Lo usa al parecer como rascadero y para marcar territorio un ejemplar que viene en primavera desde Asturias a estos lares en busca de hembras.
 


Tronco marcado por el Oso



No es algo muy habitual pero en este roble también descubrimos arañazos en el tronco.



Arañazos de Oso en el tronco del roble



Un viejo excremento de Oso con restos de pelo de Ciervo nos da una idea del también carácter oportunista de esta especie. También presentaba restos de hayuco.
 
Un punto que quiero detallar en la cuestión de la alimentación del Oso y que me ha llamado la atención. Al parecer en la Montaña Palentina el Oso es una de las pocas especies que no se alimenta del fruto de Serbal de los Cazadores en otoño, pero sin embargo en los Osos asturianos es un alimento habitual.



Restos de excrementos de un Oso



Algo curioso en el comportamiento del Oso, le encanta morder la madera tratada en autoclave del que están hechos los cercados y las pasarelas dejando en ésta claros rastros de dentelladas. El tratamiento de esta madera consiste en someterla a un proceso de vacío y bombardeo con sales cúpricas ... ¿qué puede atraerle de esta madera para semejante comportamiento?. 





Dentelladas de Oso en madera trata den autoclave.



Las piedras volteadas en los caminos, en ocasiones de buen tamaño, pueden se un detalle de que el Oso ha pasado por ahí. Es una práctica habitual para encontrar larvas e insectos de los que alimentarse.
 
También es práctica habitual del Jabalí, pero una pista de que pueda tratarse de una u otra especie es que el Jabalí devorará las raíces y los brotes que aparezcan al voltear la piedra, cosa que el Oso en principio no hará.
 


Piedra volteada por un Oso. Las raíces y brotes se pueden ver



Además también levantan tepes de musgo a la búsqueda de esas larvas e insectos de los que se alimenta. Ese comportamiento es exclusivo de esta especie.



Musgo levantado por un Oso



La luz había casi desaparecido y estábamos llegando al lugar donde teníamos aparcado los coches cuando en una boñiga de vaca descubrimos una clara huella de Oso, buen colofón para terminar esta salida. 








Las dimensiones de esta huella, con una anchura de más de 13 cm. indicaba que se trataba de la huella de un Oso macho de gran tamaño. La medida habitual de una huella de macho adulto es de unos 12 cm., siendo de unos 10 cm. la medida de la huella de una hembra adulta 
 


Midiendo la huella del Oso



Y hasta aquí lo que da de si esta entrada de huellas y rastros esperando que os guste.

Un saludo a tod@s l@s seguidor@s de mi blog

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Huellas y rastros por la Montaña Palentina. Primera parte

Este pasado sábado, de la mano de Tino García y Laura Benito, se organizó una salida para el estudio de huellas y rastros de la fauna que habita en la Montaña Palentina que presentaba, por cierto, un maravilloso aspecto multicolor en sus bosques del cual también disfrutamos sobre todo los que llevábamos una cámara de fotos.

Muy buena e instructiva salida, dado que en esta ocasión la meteorología nos respetó y a ello se unió la cantidad de rastros encontrados y que resumiré en dos entradas de mi blog dada la cantidad de datos y fotos recopilados, para no hacerlo muy pesado.



La Montaña Palentina y el mosaico multicolor que presentaba


En esta primera entrada haré un resumen de los rastros y huellas encontradas principalmente de mustélidos (los rastros fueron los más abundantes) aunque también tocaré alguna otra cosilla que se vio en cuestión de micromamíferos y aves forestales.

En este capítulo me llamó la atención que en en la mayoría de los excrementos de mustélido hallados encontrábamos restos del fruto del Serbal de los Cazadores (Sorbus aucuparia), que nos indica la variación de dieta en los meses de otoño e invierno de estos pequeños carnívoros adaptándose a las necesidades según lo que les brinde la Naturaleza para alimentarse. 

Me hago una idea de la importancia que en esta estación del año tiene este árbol de pequeño porte para la dieta de diferentes especies no solo de mustélidos sino de herbívoros varios, micromamíferos y aves (principalmente túrdidos y paseriformes). A medida que las estaciones avanzan y el frío va llegando es muy posible que estos frutos o bayas sean una de las contadas dietas de las que la fauna pueda disponer dado que permanecen, junto con el Escaramujo o Rosal Silvestre, bastante tiempo en el árbol o arbusto.      





Sorbus aucuparia


Otra cosa que me llamó la atención : la gran mayoría de los excrementos que encontrábamos se hallaban en partes altas o llamativas de los caminos lo que indica que pertenecen a machos marcando territorio. Además otro punto a tener en cuenta es que la mayor parte de éstos se encontraban en los lados de los caminos cercanos a las pendientes, previsión para una posible huida mientras marcan territorio.


Turón (Mustela putorius). Los excrementos de un ejemplar sobre una de las tablas de una pasarela que cruzaba un arroyo fueron el primer rastro que encontramos en la salida. Pequeños, marcando territorio y de unos 3 cm. de largo, este tipo de rastro es habitual en zonas cercanas a cursos de agua a los que esta especie es muy afín. Se puede comprobar que ha consumido fruto de Serbal de Cazador; una de sus fuentes principales de alimentación, los anfibios y reptiles, ya no se encuentran en esta época del año.





Excrementos de Turón



Garduña (Martes foina). No fueron muchos los rastros hallados de esta especie en esta salida. Los encontrados fueron excrementos que estaban depositados sobre piedras del camino marcando territorio. De unos 5 cm. de largo y menos de 1 cm. de grosor, cilíndricos aunque a veces también aparezcan enroscados pueden confundirse con los de la Marta por tamaño pero hay un método inconfundible para averiguar si corresponden a una u otra especie : el olor. Mientras que en los excrementos de Marta el olor es dulzón y relativamente "agradable" en los excrementos de la Garduña el olor es "fuerte" y ácido debido a que en ésta las glándulas anales están muy desarrolladas mientras que la Marta carece de dichas glándulas.

Seguimos comprobando en esta especie ha consumido Serbal de Cazador.

Sus excrementos pueden encontrarse en cualquier zona donde habite (bosques, pedregales, ...ect.) puesto que se la puede encontrar en cualquier ecosistema.





Excrementos de Garduña, alargado o enroscado



Marta (Martes martes). Es de tamaño y constitución muy semejante a la Garduña (unos 50 cm. entre cola y cabeza) y los excrementos también difieren poco. La presencia exclusiva de las heces en los caminos y pistas cercanos a bosques nos pueden dar una idea de que se trata de una Marta sin ser este un argumento definitivo. Se recurre entonces al olor y los excrementos de Marta emiten un aroma dulzón ... me recuerda un poco al olor de la mermelada de naranja amarga en una comparativa que pueda dar una idea.  





Heces de Marta con poca presencia de frutos



Las dos fotos de debajo muestran excrementos de dos ejemplares diferentes de Marta en el mismo lugar. Desmenuzando uno de ellos, concretamente el de la izquierda color oscuro, se encuentran pelos y restos de micromamíferos mezclados con fruto de Serbal de los Cazadores. En el de la derecha, de color marrón, se encuentran restos de fruto de Serbal de los Cazadores con restos de hayucos, la fruta del haya que también es muy utilizada en la cadena alimenticia otoñal de numerosos animales que habitan estos bosques.  









Gato Montés (Felis silvestris). El primer rastro de Gato Montés que encontramos fue este excremento en el camino que indica que procede de un macho marcando territorio; el comportamiento de las hembras es habitualmente depositar sus heces en letrinas ocultándolas posteriormente. Redondo, oscuro, de unos 4 a 6 cm. y de un poco más de 1 cm. de grosor tiene una peculiar característica que es una especie de "pincel" de pelos en uno de los extremos.





Excremento de Gato Montés con el característico "pincel" en el extremo



Una huella en el barro fue el segundo rastro que encontramos de esta especie, cuatro dedos sin marca de uñas.   



Huella de Gato Montés



Y el tercer rastro lo encontramos en un abedul cercano al camino. Uno o varios ejemplares usan el tronco de este como "rascadero" y afilador de uñas. El abedul es el árbol por excelencia utilizado por esta especie para tales menesteres en estos bosques caducifolios, no haciéndolo en ninguna otra especie arbórea.  





Abedul con marcaje de gato Montés


Aunque el Gato Montés es esquivo, huidizo y típicamente forestal es común verlo en los claros de bosque a la caza de su principal presa que casi podría considerarse su dieta básica en esta zona (aunque también se alimenta de otros micromamíferos, pájaros y anfibios), la Rata Topera (Arvicola terrestris) muy abundante en los prados y claros.



Tejón (Meles meles). Es la especie de la que más excrementos vimos y sin embargo no encontramos ni una huella.

A pesar de que habitualmente depositan sus heces en letrinas también pueden encontrarse de forma individual excrementos depositados por los machos para marcar territorios en caminos, cruces, zonas elevadas. La forma de los excrementos variaba considerablemente según lo que los diferentes individuos habían comido; en todas ellas había rastros del fruto del Serbal de los Cazadores. 

En la siguiente fotografía se muestra un excremento de Tejón con no muy numerosos restos de fruto del serbal. Era relativamente reciente, pues presentaba aun una mucosa característica, y también presentaba restos de hayucos.





La forma que tiene el excremento mostrado en la anterior fotografía puede confundirse con el excremento de un zorro por el tamaño que presentaba, unos 9 cm. de largo y unos 2 cm. de grosor .... pero hay varios puntos que pueden diferenciar uno de otro :

  • Las heces del Tejón pueden presentar varios módulos o secciones pero juntos y continuados. En el Zorro estas secciones se solapan.
  • En el caso de la anterior foto se deduce que es de Tejón por la presencia de restos de fruto de Serbal de los Cazadores. El Zorro no come dicho fruto; esporádicamente se pueden encontrar restos de Escaramujo en las heces de este último, fruto del que se alimenta si las cosas están mal para encontrar otro tipo de alimento. 
  • Los excrementos del Tejón, cuando son compactos, tienen los extremos redondeados. En el Zorro al menos uno de los extremos es puntiagudo.
Y si todo falla recurrimos nuevamente al olor. Las heces de Tejón apenas huelen y si lo hacen es un aroma también tirando a dulzón y almizclado. las heces del Zorro tienen un aroma fétido, huelen muy mal.

Muchos de los excrementos de Tejón encontrados presentaban un aspecto "derretido", quizás por ser del día anterior "lavados" por la lluvia o quizás por una vasta acumulación de frutos varios en su dieta.



Excremento de Tejón "colmatado" de frutos


Pero esta especie es oportunista y no desdeñará comer alguna carroña. En la foto de abajo en el excremento se mezclan frutos con pelo de ciervo, lo que indica que ha comido carne o piel de esta especie.







Micromamíferos. Un alto porcentaje de los micromamíferos que pueblan al Península Ibérica se pueden encontrar al parecer en el entorno de la Montaña Palentina (Lirón Gris, Lirón Careto, Topillo Rojo, Topillo Agreste, Topillo Campesino, Rata Topera, Topo Común, Musaraña Gris, Musaraña Tricolor, ...., etc.). Son un importantisimo componente en la dieta de estos mustélidos así como de aves cazadoras .... pero son "invisibles", pasan desapercibidos a no ser que nos fijemos en algunos rastros que puedan dejar.

Las dos siguientes fotos corresponden a un Haya de considerables dimensiones pero totalmente hueca por dentro. Al parecer está siendo utilizada por una familia de Lirón Careto (Eliomys quercinus) desde hace tiempo.

En la primera se puede ver, en la base del Haya, una buena acumulación de restos de hayucos y otros frutos después de haber sido devorados por los individuos de esta familia



Restos de hayucos y otros frutos


La siguiente foto corresponde a la parte superior del mismo Haya en donde se podían ver varios agujeros que esta familia utiliza como acceso a sus nidos.







Nos tropezamos en dos ocasiones con madrigueras de Topillo Rojo (Myodes glareolus), habitante muy apegado a grandes masas boscosas . Los amontonamientos de tierra alrededor del agujero es al parecer una característica muy peculiar en las madrigueras de esta especie.



Madriguera de Topillo Rojo



En los claros cercanos a los bosques encontrábamos montones de tierra que en un primer análisis pueden dar idea de la presencia de Topo (Talpa europeaus) pero hay otra especie que deja los mismos montones de tierra al excavar sus madrigueras y que perfectamente se pueden confundir con toperas. Esta especie es la Rata Topera (Arvicola terrestris). Existe una manera de diferenciar si la madriguera pertenece a una u otra especie : se introduce un dedo o palo en la madriguera, si el agujero es vertical estamos hablando de una madriguera de Topo; si por el contrario el agujero es diagonal-horizontal estamos hablando de una madriguera de Rata Topera.



Pícidos. En esta salida encontramos pruebas de presencia de dos especies de pícido, concretamente del Pito Negro (Dryocopus martius) y del Pico Mediano (Drencopus medius). Ambas son unas especies no muy abundantes en esta zona.

La foto de debajo muestra un nido de Pito Negro en un haya (recordamos que esta es una especie que habita los hayedos norteños). Un agujero en forma oval de unos 15 x 7 cm. que cuando cumple su función ya no volverá a ser utilizado por los individuos en cuestión pasando a ser aprovechado por otras especies del bosque, principalmente la Marta





Las dos fotos de debajo muestran unas cavidades hechas por el Pito negro en su búsqueda de alimento, principalmente las larvas de cerámbidos y ciervos volantes que tienen en el interior de los troncos de los árboles su lugar de desarrollo hasta convertirse en insectos adultos, proceso que puede durar hasta cinco años. Estas cavidades tenían unas dimensiones de unos 50 cm. de largo por unos 12 cm. de ancho









La siguiente y última foto muestra el nido de un Pico Mediano. De unos 5 cm. de diámetro en el tronco de un roble, especie arbórea favorita de nuestro pícido. Al igual que ocurre con el Pito Negro una vez finalizada la etapa de cría de los pollos los individuos que lo fabricaron no volverán a hacer uso de ese nido. Estos serán en su mayoría bien aprovechados por otra especie de ave forestal, el Trepador Azul (Sitta europaea) que tapará con barro la apertura del agujero hasta dejarla con un diámetro de unos 3 cm. 







Esto es todo de momento. En unos días elaboraré una segunda entrada con los datos que he recopilado de rastros de especies mayores, como ciervos, jabalíes, oso ....

Un saludo y gracias por seguir mi blog.